En Italia, las energías renovables ya no son un sector de nicho: ahora cubren cerca de 20% del consumo final bruto de energía y casi 40% del consumo de electricidad, con un nuevo salto en 2024, cuando las fuentes limpias satisfagan más de 41% de la demanda nacional de electricidad.
La transición, sin embargo, está aún lejos de los objetivos europeos para 2030 y se orienta cada vez más hacia soluciones que integran energía y tierra. Entre ellas, se concede un papel destacado a las plantas agrovoltaicas (o agrovoltaicas), en las que se centran las nuevas directrices MASE y las normas de funcionamiento específicas.
Panorama de las energías renovables en Italia “hasta la fecha”
Según los indicadores oficiales, en 2023 la cuota de energía procedente de fuentes renovables en el consumo final bruto de energía de Italia se situó en 19,6%, creciendo pero aún muy por debajo del objetivo de 38,7% fijado por el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIE) para 2030.
Sólo en el sector eléctrico, el panorama es más avanzado:
- En 2023, las energías renovables cubrirán aproximadamente 37% del consumo nacional bruto de electricidad;
- En 2024, gracias a un fuerte aumento de la energía fotovoltaica y eólica (más de 6-7 GW añadidos en un año), las renovables representarán alrededor de 41% de la demanda de electricidad, con casi la mitad del total generado.
Las principales cadenas de suministro ya en funcionamiento
En el mix de renovables italiano encontramos hoy:
- Hidroeléctrica - Es el pilar histórico del sistema renovable nacional. Sigue siendo la principal fuente renovable para la producción de electricidad, pero tiene unos márgenes de crecimiento limitados debido a las limitaciones medioambientales y de disponibilidad de agua.
- Fotovoltaica - Es el motor del crecimiento reciente: gracias a las centrales a escala comercial y al despliegue residencial, ha registrado aumentos récord de potencia instalada en los últimos años, también gracias al Superbonus, las comunidades energéticas y el autoconsumo generalizado.
- Energía eólica terrestre - Su crecimiento es menos rápido de lo previsto, debido a la complejidad de las autorizaciones y a la oposición local, pero representa una parte importante de la producción renovable, sobre todo en las regiones centrales y meridionales.
- Bioenergía (biomasa, biogás, biometano) - Desempeñan un papel importante sobre todo en el sector térmico y en algunos segmentos industriales y agrícolas, así como en el transporte a través de los biocarburantes y el biometano alimentados a la red.
- Energía geotérmica - Una cadena de suministro consolidada pero concentrada en unas pocas zonas (Toscana in primis), con mayor potencial especialmente para aplicaciones de baja entalpía en calefacción/refrigeración.
- Bombas de calor y energía solar térmica - Alimentan con el componente renovable al sector térmico, que crece progresivamente, sobre todo en los sectores residencial y terciario.
Junto a estas tecnologías maduras, la atención institucional se está desplazando hacia soluciones que combinan la producción de energía, la protección del suelo agrícola y la adaptación al clima. Aquí es donde entra en juego la agrovoltaica.
Qué es la agrovoltaica y por qué interesa tanto a Italia
Para el Ministerio (antes MITE, ahora MASE), un sistema agrovoltaico es un sistema fotovoltaico que adopta soluciones que preservan la continuidad de las actividades agrícolas y pastorales en el lugar de instalación.
Las directrices de 2022 distinguen tres niveles principales:
- Sistema agrovoltaico “simple”
- Fotovoltaica instalada de forma que siga permitiendo el cultivo o el pastoreo.
- No necesariamente equipados con tecnología avanzada, pero diseñados para no quitar tierras al uso agrícola.
- Planta agrovoltaica avanzada
- Módulos fotovoltaicos elevado del suelo, a menudo sobre estructuras móviles u orugas, para permitir que la maquinaria y las actividades agrícolas pasen por debajo de los paneles.
- Integración de herramientas de agricultura de precisión y sistemas de vigilancia (microclima, productividad agrícola, ahorro de agua, fertilidad del suelo).
- Sistema agrovoltaico avanzado
- No se trata sólo del sistema eléctrico, sino de un sistema complejo que integra de forma planificada la actividad agraria y la producción eléctrica, potenciando el potencial productivo de ambos “subsistemas”.
Parámetros clave de las Directrices MASE/MITE (junio de 2022)
Las Directrices para instalaciones agrovoltaicas (junio de 2022) establecen una serie de requisitos técnicos y agronómicos. En resumen:
- Uso del suelo predominantemente agrícola
- Al menos el 70% de la superficie del sistema agroambiental debe seguir dedicado a la actividad agraria o pastoral propiamente dicha.
- El parámetro LAOR (Índice de ocupación del suelo), que limita la porción de terreno realmente ocupada por estructuras fotovoltaicas (normalmente no más de 40%).
- Doble objetivo: agronómico y energético
- La producción agrícola de la instalación debe mantenerse dentro de un umbral determinado en comparación con la situación anterior (o en comparación con una zona de control).
- La producción eléctrica específica de la planta agrovoltaica no debe ser inferior al 60% que la de un sistema fotovoltaico “estándar”.
- Integración espacial y altura del módulo
- Módulos elevados para permitir el paso de vehículos agrícolas y ganaderos: aprox, ≥ 2,1 m para cultivos con el uso de máquinas y ≥ 1,3 m para la actividad ganadera.
- Las configuraciones pueden incluir paneles inclinados o verticales, que también se utilizan como protección contra la radiación excesiva, el granizo y el viento.
- Control continuo
- Sistemas obligatorios de control de: producción agrícola, consumo y ahorro de agua, microclima, productividad energética.
- En los sistemas “avanzados”, el seguimiento también debe tener en cuenta la fertilidad del suelo y la resistencia al cambio climático.
En la práctica, la agrovoltaica no es una “fotovoltaica extra” en los campos, sino un modelo que intenta demostrar numéricamente que el suelo sigue produciendo ingresos agrícolas, al tiempo que añade una fuente de ingresos energéticos.
El enfoque del Gobierno se materializó en el Decreto MASE nº 436 de 22 de diciembre de 2023 (“Decreto Agrovoltaico”), que aplica la Inversión 1.1 “Desarrollo Agrovoltaico” del PNR.
El potencial de los proyectos agrovoltaicos
- Doble renta para las explotacionesingresos agrícolas + ingresos energéticos, con una mayor resistencia frente a la volatilidad de los precios agrícolas y climáticos.
- Adaptación al climasombreado controlado, reducción de la temperatura del suelo, reducción del estrés hídrico, posibilidad de integrar sistemas de riego más eficaces.
- Uso eficiente del sueloLa energía solar no “consume” tierras agrícolas, sino que las comparte, respetando parámetros mensurables (superficie agrícola 70%, LAOR, productividad mínima).
En conclusión, la agrovoltaica como banco de pruebas para la transición italiana
El panorama general dice dos cosas:
- Italia va a la zaga de los objetivos globales en materia de renovables, sobre todo si se considera el consumo final bruto: las 19,6% de 2023 están aún lejos de las 38,7% de 2030.
- En el ámbito eléctrico, y en particular en fotovoltaica, el crecimiento es muy rápido, con energías renovables que cubran más de 41% de la demanda nacional de electricidad en 2024.
En este escenario, la agrovoltaica representa:
- a tecnología-puente entre las políticas agrícola y energética;
- a laboratorio regulador, donde se ensayan criterios innovadores (seguimiento agronómico, indicadores como LAOR, umbrales mínimos de productividad agrícola y eléctrica);
- a pruebas de gobernanza entre el Estado, las regiones, las autoridades medioambientales y el mundo agrario.

